Sus murales alusivos a la madre tierra, el maíz o la niñez reflejan su vocación artística y mística. Foto: Concepción Peralta.

CHERÁN.-La historia reciente de este municipio de la meseta purépecha de Michoacán suena a leyenda: había una vez una comunidad indígena sometida por criminales que los extorsionaban, los asesinaban y arrasaban con sus bosques y recursos naturales, hasta que un día un grupo de mujeres indígenas les cerró el paso con su cuerpo, hicieron sonar las campanas del pueblo y cientos de habitantes bajaron a apoyarlas.

Envalentonados, los pobladores tomaron las armas y detuvieron a los saqueadores.  Ese día fue el 15 de abril de 2011.  Se estima que de 2008 a 2011 fueron arrasadas 11,000 hectáreas boscosas de un total de 20, 826 que había en su territorio.

Los habitantes emprendieron después una batalla legal en los tribunales para hacer valer su derecho a regirse por usos y costumbres, previsto por la Constitución Mexicana. Apoyados por abogados y colectivos, ganaron en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y en el Congreso de Michoacán todos los recursos legales para convertirse en el primer pueblo indígena autónomo legalmente reconocido.

Se habla de ellos como una población extraña: Sus habitantes se sienten orgullosos de ser indígenas y de sus autoridades, encabezadas por un Consejo Mayor, una tesorería y ocho consejos: bienes comunales; programas sociales; administración local; procuración, vigilancia y mediación de justicia; asuntos civiles; coordinación de barrios; asuntos de la mujer, y asuntos de jóvenes.

Una estética ofrece corte de pelo gratis los días miércoles en apoyo a los que no tienen para pagar. Tienen un vivero, un aserradero, una recicladora y el captador de agua de lluvia más grande de América Latina, de 20 millones de litros de agua.

Aquí no entran los criminales, pero tampoco el personal del Instituto Nacional Electoral (INE), ni los partidos políticos. Los que sí pasan son los subsidios del gobierno federal, como el pago a adultos mayores o las becas para estudiantes.

Un viejo y despintado logo recuerda el sistema de partidos políticos que también fueron expulsados de esta comunidad. Foto: Concepción Peralta.

Para ingresar a Cherán con cámaras hubo que pedir permiso, entregar cartas y acreditaciones; el segundo día, exponer ante el Consejo Mayor Gobierno Comunal y esperar la votación de los once keris, ocho hombres y tres mujeres.


Interior del Concejo Mayor Gobierno Comunal.
 

Cherán se compone por cuatro barrios y en cada uno se elige a tres representantes. El día de las elecciones los habitantes se forman en la fila del hombre o la mujer que quiere que lo represente, y así cuentan las voluntades. En el actual consejo falta un keri porque tocaba una mujer y en un barrio no postularon a ninguna.

Las rondas comunitarias y el poder comunal

Es 14 de junio de 2019, la comunidad celebra el jueves de corpus en su plaza central. Los niños bailan con su traje regional de manta, colmenares y ramas de árboles cargados en sus espaldas como parte de su enseñanza a favor de los bosques. Los mayores hacen trueque de mercancías, cambian sal por comida, o lo que sea, el fin es preservar la tradición.


Celebración del Jueves de Corpus.
 

Norberto Morales es un vendedor de cocos en la plaza de Cherán, viene desde Veracruz porque, asegura, aquí hay más seguridad, no lo extorsionan, no lo asaltan y sólo paga al municipio cinco pesos al día por el permiso. En otros lugares como Los Reyes, La Paz, en el Estado de México, la cuota es de 300 pesos a los cholillos, sino quiere que le quiten su mercancía.

“Un día paramos a la patrulla y les explicamos que pagábamos el permiso de 300 a la semana a los inspectores y a diario los cholillos nos quitaban tres o cuatro cajas de durazno (…) Nos dijeron, ‘aquí no pasa nada y no te podemos estar cuidando solo a ti sin que nos estés pagando algo’”.

En el Palacio Municipal varias fotografías mantienen vivo el recuerdo del levantamiento, cuando los pobladores pasaron la noche sentados alrededor de una fogata pensando cómo iban a organizarse, así nacieron los rondines de vigilancia a cargo de los pobladores.

Actualmente tienen 75 rondas comunitarias, 14 oficiales de vialidad, tres policías y un comandante, según consta en su página de internet.

“Sí hay robos, pero pequeños, y cuando alguien roba lo paran en la pérgola todo el día. Unos de México vinieron y se enojaron porque tenían parada a una mujer mala de su pie, pero por eso los exhiben, para que no lo hagan”, justifica Norberto.

“No le pedimos permiso a nadie”

Salvador Campanor, keri de Cherán. Foto: Juan Castro Gessner.

La iglesia de San Francisco de Asís está revestida con murales que hacen alusión a un orgullo indígena más que religioso, desde ahí Salvador Campanor, uno de los 11 keris, explica que su modelo de gobierno es aplicar los conocimientos de los abuelos purépechas a favor de la naturaleza y la comunidad. Para ellos la justicia es sinónimo de equilibrio.

“En el mundo existen cuatro elementos que dan equilibrio a nuestra tierra: el aire, el agua, la tierra y el fuego”.

“Hemos descubierto que cuando se denuncia una irregularidad, con las leyes del gobierno, se formula un mecanismo de investigación para ver quién tiene culpa y quién tiene la razón (…) ese trámite se convierte en dinero y ahí se tuerce la ley y el Estado de Derecho para quienes somos gente de abajo, humilde, sencilla”.

–¿Cómo ejercen la ley? ¿Tienen sus ministerios públicos, sus jueces?

“Tenemos un consejo de justicia. Si existe una denuncia debemos saber por qué se está culpando a la otra parte, entra la mediación (…) no prevalece quien tenga más dinero, quien hable más o sea más mañoso, se establece un equilibrio para que no salga un vencedor y un vencido”.

–¿Cuáles son sus cifras de seguridad? ¿Cómo es la incidencia delictiva de Cherán?

“La comunidad, de 20 mil habitantes, determinamos ejercer el derecho de defendernos y de hacer nuestra autodefensa. Para levantarnos no tuvimos que pedir permiso a nadie, tuvimos que cargarnos de valor y enfrentar el problema…

“La incidencia de los problemas de seguridad no los podemos calificar en un porcentaje como lo hacen las políticas del mal gobierno, nosotros libremente nos reunimos, determinamos qué trabajo realizar, libremente caminamos por nuestras calles, vamos por nuestro monte, ejercemos nuestros derechos”.

–¿Tienen delitos como robo, secuestro, extorsión y todos los males que aquejan al país?

“En nuestra comunidad no lo hay, lo que sí vemos es el acecho de grupos paramilitares, del crimen organizado que caminan en el perímetro de nuestro territorio…”

La iglesia de San Francisco de Asís en el centro del pueblo. Foto: Concepción Peralta.

–¿Cómo rinden cuentas?  ¿Qué autoridad los fiscaliza?

“Sí, al modo de los usos y costumbres, en asambleas semanales. En el barrio primero el viernes, el barrio segundo el martes y así sucesivamente (…) entregamos informes de las actividades que hacemos…

“Para nosotros recibir un presupuesto es un derecho, no una lástima, ni un favor del gobierno. Anteponemos los derechos que tenemos como pueblos indios y eso lo sabe la Tesorería del estado y quien nos fiscaliza (…) al modo de las políticas financieras del gobierno tenemos que cumplir con una parte”.

–Qué dice de los castigos corporales a la gente ¿Es una violación a los Derechos Humanos?

“Es gradual, desde hace mucho tiempo para que pudiera re educarse alguien de la comunidad debería estar mirándose el problema (…) claro que la gente de fuera nos puede criticar, tendríamos que explicarle cómo viene desde nuestros antecesores, por qué la exhibición no es violar un derecho humano, es ver la educación que genera”.

De acuerdo con los datos abiertos de Incidencia Delictiva Municipal del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero de 2015 y diciembre de 2019 se cometieron tres homicidios dolosos en Cherán. A nivel estatal, Michoacán reportó al menos 6 mil 269 en el mismo periodo.

Según la información reportada al Secretariado, en ese tiempo fueron denunciados 57 robos de distinto tipo (a casa habitación, de vehículo, de maquinaria, entre otros). En el caso de lesiones dolosas se registraron 22 carpetas de investigación por ese delito.

En el Índice de Estado de Derecho en México 2019-2020, del World Justice Project (WJP), Michoacán obtuvo una calificación de 0.39, en una escala del 0 al 1, donde 1 representa la mayor adhesión al Estado de Derecho. El estado retrocedió de la posición 13 en 2018 a la 18 en esta edición.

Alondra Huerta tiene 19 años y le gusta vivir aquí porque, dice, la gente respeta y coopera con la naturaleza. Puede salir en las noches sin miedo “porque las rondas comunitarias nos vigilan”. Cuando sale de Cherán es que se siente insegura, “extraño estar en mi pueblo”, dice.

Ganar derechos, perder derechos

Santiago Enríquez habla sobre los problemas pendientes en Cherán. Foto: Juan Castro Gessner.

Santiago Enríquez Valdez es propietario de la única librería que hay en el pueblo y de uno de los pocos restaurantes en donde se vende alcohol. Está satisfecho de los triunfos que han logrado en Cherán, pero no se duerme en “sus laureles”, dice.

“Al exterior la gente tiene una imagen amplificada de que aquí la situación es idónea, pero todavía es muy difícil encontrar sociedades donde todo marche bien”.

Asegura que han mejorado en los tres aspectos que dieron pie a su movimiento, como la explotación de recursos naturales, la seguridad y la injusticia.

Pero no todo es bienestar:

Un problema grave es que por regirse por un Consejo de Honor y Justicia han perdido derechos en tribunales civiles y federales. Cuando una persona no queda conforme y busca la justicia con un ministerio público o en instancias judiciales no son atendidos. “Le dicen, ustedes han decidido esa forma de organización social, arréglense como puedan”.

En la parte de seguridad “se han dado asesinatos que quedan impunes porque requiere todo un proceso de investigación, peritos, gente capacitada, y aquí no la hay”.

Y el tercer problema que molesta a la población y por el que han tanteado la idea de regresar al modelo municipal, explica Santiago, es el incumplimiento en la transparencia de recursos públicos. “Lo hicieron un año y se olvidaron. Les llegaron notificaciones del gobierno estatal y ni allá, ni acá (entregan cuentas)”.

Y tampoco están libres del nepotismo de los partidos políticos de antes, porque “ahora está la prima, el compadre”.

Para el visitador de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Juan Plancarte Esquivel, el principal problema que se observa con la autodeterminación es que no se garanticen los derechos constitucionales a algunos pobladores, aunque, aclara no tienen quejas ni denuncias por este hecho.

El problema con Cherán es a nivel interinstitucional porque no trabajan ni comparten información con otras instancias, se aíslan y no quieren participar en los planes y programas del gobierno estatal para que detone el potencial de la región.

Y tampoco hay mucha información sobre los hechos delictuosos, en parte porque no se denuncian, los ilícitos ocurren en la carretera federal y desconocemos si se registren.

Para el investigador y doctor en Ciencias Penales y Política Criminal, del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE), Martín Barrón, el problema que existe con los usos y costumbres es el riesgo de que se lleguen a violentar los derechos de las personas.

“Lo que hemos visto por ejemplo con las autodefensas es que se ven infiltradas por la misma delincuencia organizada, otro de los graves riesgos es que empiezan a hacer justicia por su propia mano.

—¿Ubica a la comunidad de Cherán como un caso virtuoso en materia de seguridad?

“El problema es que no sabemos si realmente tienen controlada a la delincuencia organizada o si dentro  de su cuerpo de seguridad  sucederá como pasó con el ‘papá Pitufo’ (Estanislao Beltrán), que resultó estaba coludidos con la delincuencia organizada.

“Puede suceder que hayan conseguido hacer un pacto de no agresión, de dejarlos trabajar de manera libre y respetar lo que hay en la comunidad, no lo sabemos porque no se va aceptar tan fácil. No digo que el modelo no pueda existir, pero hay aristas que debemos tener presentes ante esos modelos de éxito. ¿Qué sucedió con las células que había en Cherán? El que se hayan debilitado los Caballeros Templarios y capturado a la Tuta puede decir mucho.

—Esta medida de autoprotegerse ¿podría ser viable para otras zonas del país?

En la prevención comunitaria  se debe tener mucho cuidado porque obviamente en el caso de hacerle frente a la delincuencia organizada hay un enorme riesgo de perder la vida por el tipo de armamento que estos tienen, que incluso superan a los cuerpos de policía y hasta las fuerzas armadas (…) Este es un enorme riesgo y hay poblaciones que están dispuestos a correrlo, y lo que puede suceder es lo que hemos visto en el último año: masacres indiscriminadas o la llegada de unidades de la delincuencia organizada, como vimos en Coahuila, atravesando la población y matando a gente que no tiene nada que ver. Hay que hacer realmente estudios y valoraciones para poder tomar una decisión.

Acerca del autor:
Concepción Peralta Silverio. Periodista independiente, especializada en temas de justicia social, egresada de la UNAM y maestrante de Periodismo y Políticas Públicas en el CIDE. Pertenece al colectivo Ojos de Perro vs la Impunidad. Fue editora de Estados en El Universal y coordinadora web en NoticierosTelevisa.com. Autora de Espiral del pobreza del libro Los 12 mexicanos más pobres. Twitter: @CPeraltaS